31 de octubre de 2019

La construcción tuvo su veranito financiero con tucumanos que, por temor, se volcaron a los inmuebles. Esto fue confirmado por el presidente de la CTC, Jorge Garber, quien en diálogo con IN Tucumán

Los últimos meses fueron de bastante agitación política, primero con las PASO y, finalmente, con las elecciones del último domingo. Justamente el resultado electoral de las Primarias, que luego se repetiría en la elección general, produjo cierto temor en los tucumanos que salieron de los plazos fijos y se volcaron a los inmuebles.

Esto fue confirmado por el presidente de la Cámara Tucumana de la Construcción, Jorge Garber, quien en diálogo con IN Tucumán afirmó que después de las PASO hubo un ‘veranito’ en lo que fue mercado inmobiliario porque mucha gente, por temor a un corralito o a una devaluación mayor aún y que la economía se desestabilice definitivamente, se volcó al ladrillo. Luego, agregó: Es algo que yo considero lo más seguro porque el inmueble en sí, en cualquiera de sus características, siempre termina recuperando su valor inicial.

En este sentido, el titular de la institución remarcó la importancia y el peso del dólar en la cotización del sector que está directamente influido por la moneda estadounidense. Al argentino le gusta hablar mucho en dólares y los inmuebles no le escapan a la regla, ya que generalmente terminan a la variación dólar original, esto viene siendo así hace 20 años, indicó.

Nosotros vimos que, de cero donde estábamos y que prácticamente no había ningún movimiento en el sector, empezamos a tener movimiento de a poco, se reactivó, hubo un poco de ventas durante 30 días y hoy estamos en el mismo estado recesivo en el que estábamos antes de las PASO, señaló.

El directivo recalcó que vienen reclamándole al Estado provincial un plan de políticas de obras públicas para esta nueva gestión de Gobierno. Estamos con muchas expectativas porque entendemos que a nivel nacional va a haber una política seria de obra pública y una política generadora de mano de obra para bajar el índice de desocupación tremenda que tenemos hoy. Todo esto va a incidir en la tierra madre que es la construcción, que es generadora y multiplicadora de actividades, ya que tiene más de 70 actividades relacionadas, precisó.

Uno de los últimos índices de la Construcción, habla de 470 mil empleados registrados a nivel nacional, lo cual es una cosa espantosa porque más del 80% está en Buenos Aires. En el caso de Tucumán, el nivel de desocupación alcanza a 9.700 obreros de la construcción. Esto es de forma directa, sin contar todo lo que el sector mueve por otro lado de manera indirecta, se lamentó.

Finalmente, Garber aclaró que luego de las elecciones se renovaron las expectativas y confían en que el sector se reactivará en el 2020. En el nuevo Gobierno se habla ya de un plan para reactivar la construcción que se pondrá en marcha a partir de febrero o marzo del año que viene. De esta manera, empezarán a buscar que baje el desempleo en el sector y nuestras expectativas están puestas ahí, cerró.

La construcción tuvo su “veranito” financiero con tucumanos que, por temor, se volcaron a los inmuebles